Datos especialmente sensibles
La información sobre salud requiere medidas reforzadas de confidencialidad y protección.
Te ayudamos a cumplir el RGPD y la LOPDGDD, organizar el tratamiento de los datos de salud y establecer medidas que protejan la confidencialidad de pacientes y profesionales.
La finalidad de los datos recabados en este formulario son las de remitir por correo electrónico información comercial de nuestros servicios, ofertas o cualquier otra información relacionada con nuestros servicios que pueda ser de su interés. Queda legitimado este envío con la aceptación del usuario/a, necesaria para el envío. Los datos facilitados podrán ser cedidos o dirigidos a las empresas del grupo o personas colaboradoras de AMALTEA CONSULTORÍA INTEGRAL, S.L. para los mismos fines promocionales o información de servicios. El usuario/a tendrá derecho a retirar su consentimiento en cualquier momento, así como acceder, rectificar, modificar o suprimir sus datos a través del correo [email protected]. Podrá ampliar esta información accediendo a la Política de Privacidad
Los centros sanitarios gestionan información especialmente sensible. Protegerla correctamente es esencial para cumplir con la normativa, reducir riesgos y preservar la confianza de los pacientes.
La información sobre salud requiere medidas reforzadas de confidencialidad y protección.
Clínicas, hospitales, farmacias y profesionales sanitarios deben cumplir con la normativa.
El incumplimiento puede generar consecuencias económicas y reputacionales.
Garantizar la privacidad fortalece la relación con el paciente y la reputación.
Historias clínicas, telemedicina y apps requieren medidas adecuadas de seguridad.
Hospitales y clínicas privadas
Consultas médicas y odontológicas
Centros de fisioterapia, psicología y terapia ocupacional
Farmacias y laboratorios de análisis clínicos
Residencias y centros de atención a la dependencia
Profesionales sanitarios/as autónomos/as que gestionen datos de pacientes
Apps y plataformas digitales de salud
Adaptamos la protección de datos a la realidad de tu actividad sanitaria, desde la documentación y los procedimientos hasta la gestión de proveedores y posibles incidentes.
Revisamos tratamientos, documentación y procedimientos para adaptar el centro a la normativa.
Definimos criterios para proteger y gestionar correctamente la información sanitaria.
Analizamos si necesitas esta figura y te acompañamos en su gestión cuando resulte necesaria.
Revisamos software, plataformas y proveedores que acceden o pueden acceder a datos de pacientes.
Te ayudamos a analizar, documentar y gestionar incidentes relacionados con datos personales.
Analizamos tu situación y te indicamos qué medidas necesitas realmente.
Analizamos tu situación y te indicamos qué medidas necesitas realmente, sin aplicar soluciones genéricas.
Experiencia en protección de datos y en organizaciones que gestionan información sensible.
Las medidas se adaptan al tamaño, actividad y funcionamiento de cada centro.
Te ayudamos en la implantación y en las necesidades que puedan surgir después.
Resolvemos algunas de las dudas más habituales sobre consentimiento, historias clínicas, acceso a datos, servicios digitales, DPO y brechas de seguridad en centros y actividades sanitarias.
No siempre. La prestación de asistencia sanitaria puede legitimar el tratamiento sin que el consentimiento sea la base jurídica. El centro debe informar al paciente sobre el uso de sus datos.
Para finalidades distintas puede ser necesario obtener consentimiento o identificar otra base jurídica válida.
La legislación estatal establece un mínimo de cinco años desde el alta de cada proceso asistencial.
La normativa autonómica puede establecer periodos superiores y también pueden existir razones asistenciales, judiciales o legales que exijan conservar la información durante más tiempo.
Puede ejercer el derecho de supresión, pero este derecho no es absoluto.
El centro deberá valorar las obligaciones de conservación, la finalidad asistencial y las posibles responsabilidades antes de eliminar cualquier información.
No. El acceso debe estar justificado por las funciones de la persona y limitado a la información necesaria.
Consultar una historia por curiosidad o sin una razón asistencial o profesional puede constituir un acceso indebido.
Sí, siempre que el servicio sea adecuado para el tipo de información, ofrezca garantías suficientes y se formalicen las condiciones de protección de datos correspondientes.
También deben analizarse la ubicación de los datos, las posibles transferencias internacionales, los accesos, las copias de seguridad y las medidas de seguridad.
Puede utilizarse cuando exista una finalidad legítima y se apliquen medidas adecuadas al riesgo.
Antes del envío deben comprobarse la identidad del destinatario, la dirección, el contenido y la forma de proteger la documentación.
Cuando ejerce individualmente, queda exceptuado de la obligación específica aplicable a los centros que mantienen historias clínicas.
No obstante, debe analizarse si concurre algún otro supuesto que haga obligatoria la designación de un Delegado de Protección de Datos.
No. Solo deben notificarse a la autoridad cuando sea probable que exista un riesgo para las personas.
En cualquier caso, todas las brechas deben analizarse y documentarse.
¿Tienes dudas sobre la gestión de los datos de pacientes en tu centro?
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